Hoy en nuestro colegio vivimos un espacio cargado de sentido con la imposición de la ceniza, dando apertura al tiempo de Cuaresma. Fue un encuentro tranquilo y reflexivo donde nuestros estudiantes participaron con respeto y atención. Este signo sencillo marca el inicio de un camino espiritual que nos invita a detenernos y pensar. Es un momento para comprender que siempre podemos mejorar y aprender algo nuevo.
Un Tiempo para Fortalecer el Corazón
Nuestros niños y niñas comenzaron este recorrido con disposición y esperanza. Entendieron que la Cuaresma es una oportunidad para crecer en valores importantes como el respeto, la solidaridad y el amor hacia los demás. Además, reflexionaron sobre la importancia de actuar con bondad en casa y en el colegio. Este tiempo especial nos anima a reconocer nuestras acciones y a buscar ser mejores cada día.
Sembrando Bien para Transformar
La Cuaresma también nos invita a mirar hacia nuestro interior con sinceridad. Nos motiva a sembrar pequeñas acciones positivas que transforman el entorno escolar. Un gesto amable, una palabra de apoyo o una ayuda sincera pueden marcar la diferencia. Cada acción cuenta y cada esfuerzo suma en la formación integral de nuestros estudiantes. Por eso seguimos trabajando con dedicación, formando no solo buenos alumnos, sino grandes seres humanos.





